Biografías



René Descartes: biografía, filosofía y aportaciones

René Descartes (1596-1650) fue un filósofo, matemático y científico francés, cuyos aportes más notables son el desarrollo de la geometría, una nueva metodología científica, la Ley cartesiana o su contribución a la filosofía moderna.

Aunque fue militar y estudió derecho, las verdaderas pasiones de Descartes estaban orientadas hacia la comprensión de los problemas de las matemáticas y los concernientes al campo de la filosofía. Dichas inquietudes fueron tan hondas que, tras dedicar toda su vida a este campo, el análisis de ellas le convirtió en el padre de la filosofía moderna.

Sus contribuciones fueron diversas, así como trascendentales para muchas disciplinas, tanto que hoy en día continúan siendo significativas, como por ejemplo sus Ensayos filosóficos, los cuales contemplan el análisis de cuatro apartados.

En dichos apartados se pueden estudiar sus disertaciones en torno a la geometría, la óptica, la geometría, los meteoros, y, por último –además de su más grande aporte-, el Discurso del Método.

Sus escritos contemplan más indagaciones, también de gran envergadura, como sus muy conocidas Meditaciones Metafísicas.

Biografía

Nacimiento e infancia

Descartes nació en La Haye en Touraine, Francia, el 31 de marzo de 1596. Cuando tenía un año, su madre Jeanne Brochard murió al intentar dar a luz a otro niño que también murió. Quedó entonces a cargo de su padre, su abuela materna y una nodriza.

En 1607, algo tarde debido a su frágil salud, entró en el Colegio jesuita Royal Henry-Le-Grand en La Fleché, donde aprendió matemáticas y física, incluyendo la obra de Galileo.

Después de graduarse en 1614, estudió dos años (1615-16) en la Universidad de Poitiers, obteniendo un Bachillerato y Licencia en Canon y Derecho Civil, de acuerdo con los deseos de su padre de que se convirtiera en abogado. Más tarde se trasladó a París.

Juventud y comienzo de sus ideas filosóficas

Debido a su ambición de ser militar, en 1618 se unió como mercenario al Ejército Protestante de los Estados Holandeses en Breda, bajo el mando de Maurice de Nassau, donde estudió ingeniería militar.

Junto a Isaac Beeckman, filósofo que influyó en él profundamente, trabajó en caída libre, catenaria, sección cónica y estática de fluidos, desarrollando la creencia de que era necesario crear un método que relacionara a fondo matemáticas y física.

Desde 1620 a 1628 viajó por Europa pasando tiempo en Bohemia (1620), Hungría (1621), Alemania, Holanda y Francia (1622-23). También estuvo un tiempo en París (1623), donde se puso en contacto con Marín Mersenne, un contacto importante que le mantuvo relacionado con el mundo científico durante muchos años.

Desde París viajó por Suiza hasta Italia, donde pasó algún tiempo en Venecia y en Roma. Más tarde volvió a Francia otra vez (1625).

Renovó su amistad con Mersenne y Mydorge, y conoció a Girard Desargues. Su casa de París se convirtió en un lugar de encuentro para filósofos y matemáticos.

Residencia en Holanda

En 1628, cansado del bullicio de París, de su casa llena de gente y de la vida de viajero, decidió instalarse donde pudiera trabajar en soledad. Pensó mucho en elegir un país adecuado a su naturaleza y eligió Holanda.

Ansiaba estar en un lugar tranquilo donde pudiera trabajar lejos de las distracciones de una ciudad como París, pero seguir teniendo acceso a las instalaciones de una ciudad. Fue una buena decisión que parece no lamentar.

Poco después de establecerse en Holanda, empezó a trabajar en su primer gran tratado sobre física, Le Monde ou Traité de la Lumière. Escribió a Mersenne en octubre de 1629:

[Los fundamentos de la física] es el tema que he estudiado más que cualquier otro y en el que, gracias a Dios, no he perdido por completo mi tiempo. Por lo menos pienso que he encontrado cómo probar las verdades metafísicas de una manera más evidente que las pruebas de la geometría, en mi opinión, es decir: no sé si podré convencer a otros de ello. Durante mis primeros nueve meses en este país no trabajé en nada más.

En 1633, esta obra estaba casi terminada cuando la noticia de que Galileo estaba condenado a arresto domiciliario le llegó. Decidió no arriesgarse a publicar el trabajo y finalmente eligió hacerlo solo en parte, después de su muerte.

Discurso del Método

Descartes fue presionado por sus amigos para publicar sus ideas y, aunque era inflexible al no publicar Le Monde, escribió un tratado sobre ciencia bajo el título Discours de la méthode pour bien conduire sa raison et chercher la vérité dans les sciences (Discurso del Método).

Tres apéndices de este trabajo fueron La Diop trique, Les Météores y La Geometría. El tratado fue publicado en Leiden en 1637 y Descartes escribió a Mersenne diciendo:

La obra Discurso del Método (1637) describe lo que Descartes considera un medio más satisfactorio de adquirir conocimiento que el de la lógica de Aristóteles. Solo las matemáticas, según Descartes, son ciertas, por lo que todo debe basarse en las matemáticas.

En los tres ensayos que acompañan al Discurso, ilustró su método para utilizar la razón en la búsqueda de la verdad en las ciencias.

Meditaciones metafísicas

En 1641 Descartes publicó Meditaciones metafísicas en las que se demuestra la existencia de Dios y la inmortalidad del alma.

Esta obra se caracteriza por el uso de la duda metódica, un procedimiento sistemático de rechazar como falsos todos los tipos de creencias en las que alguna vez ha sido o podría haber sido engañado.

Muerte

Descartes nunca se casó, pero tenía una hija, Francine, nacida en los Países Bajos en 1635. Había planeado educar a la niña en Francia, pero murió de fiebre a los 5 años.

Descartes vivió en los Países Bajos durante más de 20 años, pero murió en Estocolmo, Suecia, el 11 de febrero de 1650 tras sufrir un ataque de neumonía a los 53 años. Se había mudado allí menos de un año antes, a petición de la reina Cristina, para ser su tutor de filosofía.

Filosofía

Descartes es considerado el primer pensador de la modernidad, dado que gracias a sus concepciones dio sus primeros pasos el racionalismo como doctrina.

En el contexto en el que Descartes vivió, proponer una nueva filosofía correspondía a una acción revolucionaria y bastante osada, pues plantear su propuesta implicaba poner en duda la filosofía medieval.

Para Descartes, el realismo sobre el cual se basaba la filosofía vigente en la época era un tanto ingenuo, pues consideraba real aquello que se percibía.

Descartes explica que, al obtener un conocimiento sobre algo, estamos obteniendo realmente nuestra idea sobre dicho conocimiento, y que para saber entonces si dicho conocimiento es real, es necesario analizarlo y encontrar certezas absolutas.

Educación para todos

Parte de la concepción de Descartes sobre la educación estaba basada en que todas las personas tenían derecho a educarse y a acceder al conocimiento. De hecho, opinaba que no había mayores o menores inteligencias, sino formas diferentes de aproximarse al conocimiento.

La noción de conocimiento que se hereda no era compatible con los argumentos de Descartes, quien estimó que lo verdadero era todo aquello que era muy claro para la razón, y que no era necesariamente verdadero otro conocimiento impartido por una figura de autoridad.

En este mismo contexto, se mostró como defensor del derecho que tenemos los seres humanos de pensar por nosotros mismos y de tener libertad en cuanto al estudio.

Método para guiar a la razón

Descartes pensaba que es necesario que el conocimiento se obtenga a través de un método específico, lo cual favorecerá la obtención de la verdad más pura posible. Los pasos de este método son los siguientes:

-Evidencia, que hace referencia a los elementos tan certeros que no hay forma de que se dude de estos.

-Análisis, que tiene que ver con desgranar cada concepto en partes mucho más pequeñas, de forma que puedan estudiarse y evaluarse con detenimiento y profundidad.

-Síntesis, punto en el que se busca estructurar los conocimientos en cuestión comenzado por los elementos menos complejos.

-Enumeración, que consiste en revisar una y otra vez el trabajo realizado, tantas veces como sea posible, de manera de tener la certeza de no haber olvidado ningún elemento.

Las bases de este método se encuentran en las matemáticas, que a su vez corresponde al patrón por excelencia que se asocia a cualquier razonamiento de carácter científico.

Método basado en la duda

Descartes buscaba acercarse a la verdad absoluta del mundo y de las cosas a través de un método basado en la duda. Este procedimiento responde a considerar falso todos aquellos elementos o argumentos que presenten al menos algo dudoso en sus estructuras.

Esta duda no debe considerarse como reflejo de un escepticismo, dado que es una duda de carácter metódico, siempre con la intención de acercarse lo más posible a la verdad.

Según Descartes, si la certeza sobre un conocimiento no es absoluta entonces surge la duda y dicho conocimiento se vuelve falso, porque solo el verdadero conocimiento está libre de cualquier duda.

¿Qué elementos hacen dudar?

Descartes señala que hay tres elementos principales que son susceptibles de generar dudas. El primer elemento lo conforman los sentidos.

Según Descartes, esto se debe a que hay muchas situaciones cotidianas en las que es evidente que la realidad muestra algo y los sentidos muestran otra cosa diferente, basándose sobre el mismo elemento.

En este punto menciona como ejemplos el hecho de que algunas formas geométricas como círculos y cuadrados parecen tener unas características a la distancia y otras diferentes al acercarse, o el hecho de que un palo introducido en el agua parece quebrado cuando realmente no lo está.

Basándose en esto, Descartes creía que todo aquel conocimiento que fuese obtenido a través de los sentidos era falso.

El segundo elemento que genera dudas es el hecho de no poder diferenciar entre estar despiertos o dormidos. Es decir, ¿cómo sabemos si estamos despiertos o soñando?

Para Descartes, una ciencia que no despierta dudas es la matemática, aunque pensaba que es posible que hayamos sido creados para equivocarnos. Por ende, introduce el tercer motivo de duda, que es la existencia de un ser maligno muy inteligente y poderoso, cuya función es provocar la equivocación, al que llamo Demiurgo.

Descartes advierte que para poder superar todos estos motivos dudosos es necesario que la certeza sobre un conocimiento sea absoluta.

Ideas

Para Descartes existen diferentes tipos de ideas, que son las que comprenden la información que conforma al conocimiento. Determinó la existencia de tres tipos:

-Facticias, que son las que la razón genera sin ninguna referencia externa.

-Adventicias, que son aquellas que se generan como respuesta a los estímulos externos que recibimos a través de los sentidos. Se trata de todas aquellas ideas vinculadas con todo lo que está fuera del pensamiento.

-Innatas, que son aquellas que son propias de la razón, hasta el punto de que no han sido generadas, sino que simplemente siempre han estado allí.

Descartes indica que las ideas innatas están vinculadas con las ciencias formales, dado que son consideradas hechos irrefutables, evidentes y, por lo tanto, son estimadas como conocimiento verdadero.

Por otro lado, las ideas adventicias son las que colman las ciencias vinculadas con el mundo natural. Para dar legitimidad a este conocimiento, Descartes indica que debemos caer en cuenta de que hay una idea innata siempre presente en el pensamiento de los seres humanos, y es la idea de Dios.

Entonces, solo basándose en la existencia de Dios es posible considerar que las ideas adventicias y, por ende, las ciencias naturales, son elementos que pueden considerarse verdaderos.

Obras

En vida, Descartes publicó nueve obras diferentes, y cuatro obras se publicaron tras su muerte. 

El mundo, tratado de la luz

Este libro se tituló en francés Traité du monde et de la lumière y fue escrito entre 1629 y 1633. Descartes plantea temas tan diversos como biología, física, cosmología, metafísica, e incluso sobre filosofía mecánica, noción que estaba vigente en el siglo XVII.

La base general del libro se encuentra en la teoría proclamada por Copérnico según la cual los planetas —la Tierra incluida— giraban alrededor del Sol, a diferencia de lo que planteaba la teoría geocéntrica, según la cual era la Tierra la que estaba en el centro del universo.

Debido a que la Inquisición condenó a Galileo por herejía, Descartes decidió no publicar este libro aún, por temor a que se le acusara también. El texto completo terminó publicándose en 1677.

Discurso del método

El título completo de este libro es Discurso del método para conducir bien la propia razón y buscar la verdad en las ciencias, traducido del francés Discours de la méthode pour bien conduire sa raison, et chercher la vérité dans les sciences.

Se trata de la obra más importante de Descartes y uno de los primeros textos de filosofía moderna, en la que retrata aspectos autobiográficos y otros elementos que le llevaron al método filosófico que plantea.

Su primera publicación fue anónima y ocurrió en 1637. La primera intención de Descartes era que este libro fuera un prólogo para tres ensayos escritos por él, titulados Dióptrica, Geometría y Meteoros.

Escrita en francés

Es relevante el hecho de que la obra estuviera escrita en francés, dado que en aquella época la tendencia aceptada era escribir ese tipo de textos filosóficos en latín. Descartes prefirió utilizar el francés para que más personas tuvieran acceso a su obra, dado que solo una minoría comprendía el latín.

A partir de esta utilización del francés, comenzó a considerarse a esta lengua como medio ideal para el análisis y la disertación de cuestiones filosóficas.

Meditaciones metafísicas

Este libro llevó por título Meditaciones metafísicas en las que se demuestran la existencia de Dios y la inmortalidad del alma, y se publicó en 1641, escrita en latín.

Esta obra corresponde al espacio en el que Descartes desarrolló con mayor especificidad lo planteado en la cuarta parte de su libro Discurso del método.

Algunas de las nociones que establece en esta obra tienen que ver con eliminar de raíz todas las dudas, para así no acostumbrarnos a estas. También hace énfasis en reconocer como verdadera la propia existencia, gracias a su primer principio “pienso, luego existo”.

También centra esta obra en reconocer la existencia de Dios como un ser perfecto y la superioridad que debe tener la razón por encima de la voluntad, que suele ser la que se acerca el error al estar repleta de juicios personales.

Aportaciones e inventos en el ámbito filosófico y científico

Cambió la forma de concebir y tratar el estudio filosófico

Con anterioridad a su propuesta, las disertaciones en torno a la filosofía estaban basadas en el método escolástico.

Esta metodología consistía solamente en la comparación de los argumentos presentados por filósofos reconocidos o considerados como una autoridad, sin tener en consideración ningún basamento científico.

No obstante, a partir de la concepción que muestra este pensador, estableció los medios para tomar un camino diferente: el de la duda metódica.

Esta se basa en dejar una cuestión que no se queda en el escepticismo –o tendencia según la cual no se llega a tener ninguna creencia-, sino que simplemente funciona para poner todo en duda y llegar a través de un método a las verdades. A partir de allí, su importante sentencia: pienso, luego existo.

Contribuyó con teorías físicas

Intentó dar explicaciones sobre diferentes fenómenos en el plano de la física, llegando incluso a aproximarse a la idea de Copérnico -en cuanto al sistema heliocéntrico-, pese a que luego desestimó dichos planteamientos, principalmente por ser considerados por la Iglesia Católica como una herejía.

De igual forma, aunque muchos de sus intentos explicativos no fueron los más certeros, estaba surcando los caminos para lo que más tarde se convertiría en uno de sus aportes más importantes: el método científico.

El método científico

La elaboración de un método científico contribuyó a librar a las ciencias de las especulaciones y disertaciones vagas y que esta se consolidara como tal.

El objetivo era que, por medio del seguimiento de unos pasos necesarios que contemplaban la verificación y la comprobación de los datos de la realidad, se llegase a la certeza.

Esto nace de la creencia de Descartes por considerar que los sentidos podían engañar al humano sobre su entorno, y por tal motivo era necesario someter todos los aspectos necesarios a través de un método que llevase a la verdad.

Padre de la geometría

Otro de sus grandes aportes fue en el campo de la matemática, dada sus indagaciones sobre geometría, ya que contribuyó a que la geometría analítica se sistematizase.

Creador del método de exponente

Uno de sus grandes logros, y que persisten en la actualidad, es el uso que se hace para señalar las potencias.

Este logro también se le debe a Descartes, en tanto que creó el método de los exponentes.

Desarrollo de la Ley cartesiana

Gracias a sus contribuciones, es posible contar hoy día con la denominada Ley cartesiana de los signos, la cual permite descifrar las raíces, tanto negativas como positivas, dentro de las ecuaciones algebraicas.

Introducción de las letras en las matemáticas

Por sus investigaciones, también es posible hacer uso, en el campo de las matemáticas, de las primeras letras del alfabeto –cuando las cantidades son conocidas (a, b, c, d)-, y de las últimas (u, v, w, x, y, z), cuando estas no son conocidas.

Teoría de las ecuaciones

Descartes contribuyó a desarrollar lo que hoy se conoce como la teoría de las ecuaciones. Esta se basaba en el uso de los signos que él mismo creó para determinar la naturaleza de las raíces de la ecuación dada.

(Cajal, 2020)Rene Descartes. Lifeder. Consultado el 4 de nov. de 23. https://www.lifeder.com/aportaciones-de-descartes/

 

¿Quién fue Isaac Newton?

Isaac Newton (1642-1727) fue un físico y matemático inglés, autor del libro Principia, considerado como el trabajo científico más importante de la historia. Su contribución más reconocida es la ley de la gravitación universal, con la que explicó el movimiento de los planetas.

Sus aportes llevaron al mundo a una revolución científica como pocas en la historia de la humanidad. Sin embargo, sus estudios fueron numerosos. Entre ellos, en 1668 inventó un telescopio (telescopio newtoniano), que le permitió estudiar el espacio exterior y demostrar su teoría del color y la luz.

Estudió por qué los planetas orbitan y llegó a la conclusión de que un objeto no se mueve a menos que se le aplique fuerza. Esto le llevó a responder varias preguntas científicas, por ejemplo, por qué la Luna órbita alrededor de la Tierra.

Dichos descubrimientos y muchos otros formaron la base de la física tal y como la conocemos hoy. Sin embargo, en la cultura popular, Newton es quizás más conocido por la famosa anécdota de la manzana que cayó desde un árbol y le reveló la Teoría de la Gravedad.

Los historiadores dicen que probablemente haya algo de verdad en ese cuento, pero Newton ya había dedicado incontables horas de estudio y pensamiento antes de ese supuesto incidente de la fruta en la Universidad de Cambridge.

Biografía de Isaac Newton

Nacimiento

Isaac Newton nació el 25 de diciembre de 1642 -de acuerdo con el calendario juliano- en Woolsthorpe, Lincolnshire, Inglaterra. Nació prematuramente y su madre Hannah Ayscough dijo que podría haber cabido dentro de una taza. Su padre, también llamado Isaac Newton, había muerto tres meses antes.

Cuando Isaac hijo tenía tres años, su madre se volvió a casar y se fue a vivir con su nuevo marido, Barnabas Smith, dejándolo al cuidado de su abuela materna, Margery Ayscough.

El joven Isaac rechazó a su padrastro y mantuvo cierta enemistad hacia su madre por casarse con él, como revela esta frase en una lista de pecados cometidos hasta la edad de 19 años: “Amenazar a mi padre y a mi madre con quemarlos con la casa”.

Vida temprana

Desde los 12 hasta los 17 años, Newton fue educado en la Escuela del Rey, en Grantham, que enseñaba latín y griego, donde probablemente aprendió matemáticas.

Fue sacado de la escuela y en octubre de 1659 fue llevado a Woolsthorpe-by-Colsterworth, aldea donde su madre, viuda por segunda vez, intentó que se hiciera granjero. Pero Newton odiaba la agricultura.

Henry Stokes, maestro en la Escuela del Rey, persuadió a su madre para que lo enviara a la escuela y pudiera completar su educación.

En junio de 1661 fue admitido en el Trinity College de Cambridge por recomendación de su tío, el reverendo William Ayscough, que había estudiado allí. Cuando Newton llegó a Cambridge, la Revolución científica del siglo XVII ya estaba en plena vigencia.

La visión heliocéntrica del universo, teorizada por los astrónomos Nicolás Copérnico (1473-1543) y Johannes Kepler (1571-1630), y posteriormente refinada por Galileo Galilei (1564-1642), era bien conocida en la mayoría de los círculos académicos europeos.

En aquel tiempo, las enseñanzas se basaban en Aristóteles, que Newton complementaba con filósofos modernos como René Descartes (1596-1650) y astrónomos como Galileo y Thomas Street (1621-1689), a través de los cuales aprendió la obra de Kepler.

Durante sus primeros tres años en Cambridge, a Newton se le enseñó el plan de estudios estándar, pero estaba fascinado con la ciencia más avanzada. Todo su tiempo libre se lo dedicaba a la lectura de los filósofos modernos.

Poco después de obtener su título de licenciado en agosto de 1665, la universidad cerró durante dos años como medida de precaución contra la gran peste de Londres.

Primeras contribuciones

En los siguientes 18 meses hizo una serie de contribuciones originales a la ciencia. En matemáticas, Newton concibió su “método de fluxiones” (cálculo infinitesimal), sentó las bases de su teoría de la luz y el color, y logró una comprensión significativa del problema del movimiento planetario, ideas que finalmente condujeron a la publicación de su Principia (1687).

A pesar de que no había sido un estudiante distinguido en Cambridge, los estudios privados de Newton en su casa durante los dos años siguientes supusieron el desarrollo de sus teorías sobre el cálculo, la óptica y la ley de la gravitación universal.

Principia 

El 5 de julio de 1687 se publicó por primera vez el Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica, conocido simplemente como Principia, libro fundamental para el surgimiento de la Revolución industrial.

Se considera no solo como la obra más importante de Newton, sino también como el trabajo fundamental para toda la ciencia moderna.

Regreso a Cambridge

En abril de 1667 Newton regresó a Cambridge y fue elegido fellow del Trinity College. En 1669, su mentor, Isaac Barrow (1630-1677), renunció a su Cátedra Lucasiana de matemáticas, puesto en el que Newton le sucedería hasta 1696.

Este nombramiento ofreció a Newton la oportunidad de organizar los resultados de sus investigaciones ópticas y en 1672, poco después de su inclusión en la Royal Society, publicó su primer documento público, un brillante, pero no menos polémico estudio sobre la naturaleza del color.

Muerte

A los 80 años, Newton estaba experimentando problemas de digestión y tuvo que cambiar drásticamente su dieta.

En marzo de 1727 experimentó un dolor intenso en el abdomen; se desmayó y no volvió a recuperar la conciencia. Murió al día siguiente, el 31 de marzo de 1727, a los 84 años.

Aportes de Isaac Newton

Las tres leyes de Newton que sentaron las bases de la mecánica clásica

Newton desarrolló las tres leyes del movimiento: inercia, F = ma y acción-reacción.

Las tres aparecen en su obra Principia y describen la relación entre un cuerpo y las fuerzas que actúan sobre él. Es decir, cuando dichas fuerzas actúan sobre un cuerpo y producen movimiento.

Estas leyes sentaron las bases de la mecánica clásica y son fundamentales en el estudio tanto de matemáticas como de física.

Ley de la gravitación universal

En Principia, Newton también formuló la ley de la gravitación universal. Esta ley establece que cada masa atrae a otras masas por una llamada “gravedad” y se formula de la siguiente manera:

Newton usó esta fórmula para explicar las trayectorias de los cometas, las mareas, los equinoccios y otros fenómenos astrofísicos.

Además, eliminó por completo el modelo heliocéntrico que sostenía que el Sol estaba en el centro del Universo.

La ley de gravitación universal de Newton fue reemplazada por la teoría de la relatividad general de Einstein, pero sigue siendo utilizada como una excelente aproximación a los efectos de la gravedad.

Isaac Newton inventó el cálculo

Newton también creó el cálculo como respuesta a las insuficiencias en matemáticas de su época. Al principio lo llamó fluxiones, y le sirvió para resolver problemas complejos sobre órbitas, curvas y otros temas que la geometría clásica no podía resolver.

El cálculo es en extremo útil para esto, ya que produce información sobre las cosas que están cambiando continuamente, por ejemplo, la velocidad de un objeto que cae.

La verdadera forma de la Tierra

El físico inglés también predijo que la Tierra tenía forma de una esfera con un aplanamiento en los polos. Esta teoría, como se sabe, fue más tarde verificada por distintas mediciones.

¿Por qué es tan importante? Porque Newton descubrió que la Tierra no es perfectamente redonda. Por esto, la distancia del centro de la Tierra hasta el nivel del mar es aproximadamente 21 kilómetros más grande en el ecuador que en los polos.

Inventó el primer telescopio reflector

En 1668, Newton inventó el primer telescopio reflector, que ahora se conoce como telescopio newtoniano.

Hasta ese momento, los telescopios eran grandes y molestos, pero el genio de Newton utilizó espejos en vez de lentes. Los espejos son instrumentos más poderosos y diez veces más pequeños que un telescopio tradicional.

Revolucionó el mundo de la óptica

A finales de la década de 1660 y principios de la de 1670, Newton determinó que la luz blanca era una mezcla de colores que se pueden separar con un prisma.

También demostró que el espectro multicolor producido por un prisma puede ser recompuesto en luz blanca con una lente y un segundo prisma.

De esta manera, Newton fue capaz de argumentar a los que creían que la luz era simple y homogénea. A partir de entonces, la heterogeneidad de la luz se convirtió en la base de la óptica física.

Otras grandes contribuciones

Además de todo esto, Newton también formuló una ley empírica sobre el enfriamiento, estudió la velocidad del sonido e introdujo la noción de “fluido newtoniano”.

Más allá de su trabajo en matemáticas, óptica y física, también dedicó una cantidad significativa de tiempo a estudiar la cronología bíblica y la alquimia, pero la mayor parte de su trabajo en estas áreas permaneció inédita hasta mucho después de su muerte.

Fue el segundo científico en ser caballero

En 1696, Newton fue nombrado Guardián de la Casa de la Moneda Real. También sirvió como miembro del Parlamento de Inglaterra en 1689-1690 y 1701-1702. Fue elegido presidente de la Royal Society en 1703.

Como líder de la Real Casa de la Moneda, Newton utilizó su poder para castigar a los falsificadores y en 1717, con la “Ley de la Reina Ana”, movió la libra esterlina del patrón de plata al patrón oro.

En 1705, Newton fue nombrado caballero por la reina Ana. De ese modo, sir Isaac Newton fue el segundo científico nombrado caballero, después de sir Francis Bacon.

Su inspiración a otros grandes científicos

Newton fue un científico que dedicó su vida a la ciencia e investigación. Sus descubrimientos y esfuerzos fueron admirados por otros grandes científicos posteriores, como Albert Einstein (1879-1955) y Stephen Hawking (1942-2018), quien tuvo el honor de ocupar la cátedra de Newton en el siglo XX.

Galileo Galilei, Newton, Einstein y Hawking son posiblemente los cuatro científicos más destacados de la historia y la inspiración de muchos otros no tan conocidos pero que se han esforzado y dado su vida por la ciencia.

(Editorial, 2022)Isaac Newton. Lifeder. Consultado el 4 de nov. de 23. https://www.lifeder.com/aportaciones-isaac-newton/


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Historia de las matemáticas